Universidat Pompeu Fabra. Grupo de investigación en Periodismo

Códigos deontológicos

Dado que los periodistas suelen rechazar las injerencias por parte de los gobiernos en su trabajo, deploran que el oficio se rija por leyes generales y prefieren la llamada autorregulación, es decir, se dictan unas normas a sí mismos y se comprometen a cumplirlas.

Estos conjuntos de normas se suelen llamar códigos éticos o códigos deontológicos. En esta misma web se puede consultar una base de datos que recoge más de 80 códigos éticos y otros documentos similares vigentes actualmente en España. Asimismo, un motor de búsqueda por temas facilita encontrar los conceptos que se necesita consultar.

Los códigos no son leyes. No dependen de un juez, ni las presuntas faltas son perseguidas de oficio por la policía ni suelen prever castigos o sanciones para aquellos que incumplan las normas, más allá del supuesto descrédito que los infractores encuentran entre sus compañeros o entre el público.

Por eso mismo, estos códigos deontológicos dividen completamente a la profesión: mientras la mitad de los periodistas los consideran útiles, la otra mitad reniega de normas tan blandas. Sin embargo, una mayoría clara de los periodistas rechaza que se añadan sanciones a las reprobaciones morales que producen los incumplimientos. No quieren sanciones concretas.

Por su lado, los ciudadanos otorgan a los códigos más capacidad de regular el trabajo diario de la que conceden los periodistas y, sobre todo, desean que se incorporen sanciones y castigos contra los incumplimientos de los profesionales. El público aboga por añadir medidas coercitivas.

Los códigos deontológicos presentes en esta base de datos resumen el entorno profesional catalán, español y en cierta forma tienden a mostrar el entorno deontológico europeo.

La base de datos permite el rastreo de los conceptos deontológicos presentes en cada código a través de cuadros desplegables en los que se puede encontrar un listado de asuntos profesionales (un tesauro) sobre aquello asuntos sobre los que los periodistas y el público no dejan de opinar.